La CEC destaca la eficiencia energética como una transformación imprescindible para ganar competitividad y rentabilidad empresarial
- Una jornada organizada por la Confederación de Empresarios de La Coruña, en colaboración con PFS Grupo, analizó las oportunidades que ofrecen la gestión energética, la norma ISO 50001 y el mercado de Certificados de Ahorro Energético (CAE) para impulsar la rentabilidad y sostenibilidad de las empresas
A Coruña, 23 de junio de 2026.- La eficiencia energética se ha consolidado como una de las principales palancas al alcance del tejido económico para mejorar la competitividad, la rentabilidad y la sostenibilidad de las empresas. Esta fue una de las principales conclusiones de la jornada ‘Retos y oportunidades de la gestión energética de las empresas. Eficiencia, ahorro y competitividad para un futuro sostenible’, organizada por la Confederación de Empresarios de La Coruña (CEC) en colaboración con PFS Grupo, que reunió a representantes institucionales, expertos y empresas para abordar los desafíos y oportunidades que plantea el actual contexto energético, en un escenario marcado por el incremento de los costes, las exigencias regulatorias y el avance de los objetivos de descarbonización.
Durante la apertura del encuentro, el presidente de la CEC, Antonio Fontenla, destacó que la energía ha pasado a convertirse en un factor estratégico para la actividad empresarial. “Las empresas gallegas operan en mercados cada vez más exigentes y globalizados, donde la eficiencia, la capacidad de adaptación y el control de los costes son elementos determinantes. En este contexto, la transición energética ya no es únicamente una cuestión medioambiental o regulatoria, sino una decisión empresarial que influye directamente en la rentabilidad y en la capacidad de competir”, señaló. Fontenla subrayó además la importancia de avanzar hacia una mayor autonomía energética mediante el impulso de las energías renovables y el autoconsumo, una estrategia que permite reducir la dependencia de mercados energéticos cada vez más volátiles y fortalecer la competitividad empresarial.
Asimismo, el presidente de la Confederación coruñesa puso el foco en la eficiencia energética como una de las inversiones más rentables al alcance de cualquier empresa: “Permite reducir consumos, disminuir costes y mejorar la competitividad de forma inmediata”. Además, recalcó que “hoy esa rentabilidad es doble, porque las actuaciones de eficiencia energética pueden generar también ingresos adicionales a través de la venta de los Certificados de Ahorro Energético en el mercado CAE”, afirmó.
La jornada contó con la intervención de Emérito Freire, director de Coordinación de Eficiencia Energética del Inega, quien analizó el contexto energético actual, el marco normativo y los retos que afrontan las empresas para avanzar hacia modelos productivos más eficientes y sostenibles. Freire destacó el importante rol que juega el tejido productivo en esta transformación clave que es un objetivo prioritario para Europa: “Las empresas tienen la responsabilidad de estará a la vanguardia de la eficiencia energética y ser el espejo en el que se mire el conjunto de la sociedad”.
Posteriormente, Eva Secades, consultora de PFS Grupo, y Francisco Nieto, director del Área de Eficiencia Energética de RDT Pisa, expusieron las principales palancas disponibles para optimizar la gestión energética empresarial, abordando las ventajas de la implantación de la norma ISO 50001, las auditorías energéticas y las oportunidades que ofrece el Mercado de Certificados de Ahorro Energético (CAE) para convertir el ahorro energético en una nueva fuente de ingresos, más allá de la reducción en la factura. Ambos expertos compartieron además experiencias empresariales y casos prácticos con resultados contrastados en materia de ahorro energético y mejora de la competitividad.
Por su parte, Alberto Orgueira, responsable del departamento técnico de ASINEC, aportó una visión práctica sobre los principales retos que encuentran las empresas en la implantación de medidas de eficiencia energética. En opinión de Orgueira, “es evidente que disponemos de tecnología, marco normativo y de los incentivos económicos necesarios, pero el gran desafío es que se implante en las organizaciones”, y, para ello, consideró crucial “que la información de los beneficios de las inversiones en eficiencia llegue a las empresas”.









