Hoy se cumplen 30 años de la entrada en vigor de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, una norma que marcó un antes y un después en la protección de la seguridad y la salud de las personas trabajadoras en nuestro país.

Desde su aprobación, esta ley ha impulsado un cambio cultural fundamental, situando la prevención como un pilar básico dentro de las organizaciones. Gracias a ella, se han establecido derechos, obligaciones y procedimientos que han contribuido a reducir accidentes laborales, mejorar las condiciones de trabajo y fomentar una mayor concienciación colectiva sobre la importancia de trabajar de forma segura.

Sin embargo, este aniversario no solo debe servir para mirar al pasado, sino también para recordar que la prevención es un reto constante. Los cambios tecnológicos, los nuevos modelos laborales y los riesgos emergentes nos obligan a seguir avanzando, reforzando la formación, la participación y el compromiso de empresas y trabajadores y trabajadoras.

Celebrar estos 30 años es reconocer el camino recorrido, pero también renovar nuestra responsabilidad para seguir construyendo entornos de trabajo cada vez más seguros, saludables y sostenibles para todos.

En este contexto, merece una mención especial el Servicio de Información de Prevención de Riesgos Laborales de la CEC, que se ha consolidado como una herramienta de apoyo al tejido empresarial. A través de la información, el asesoramiento y el acompañamiento cercano, este servicio contribuye de manera decisiva al desarrollo de una auténtica cultura preventiva, ayudando a las empresas a integrar la prevención en su gestión diaria como un valor diferencial que nos fortalece, nos distingue y refuerza nuestra competitividad.

Seguimos.

 

***

 

Hoxe cúmprense 30 anos da entrada en vigor da Lei de Prevención de Riscos Laborais, unha norma que marcou un antes e un despois na protección da seguridade e a saúde das persoas traballadoras no noso país.

Desde a súa aprobación, esta lei impulsou un cambio cultural fundamental, situando a prevención como un piar básico dentro das organizacións. Grazas a ela, establecéronse dereitos, obrigacións e procedementos que contribuíron a reducir accidentes laborais, mellorar as condicións de traballo e fomentar unha maior concienciación colectiva sobre a importancia de traballar de forma segura.

Con todo, este aniversario non só debe servir para mirar ao pasado, senón tamén para lembrar que a prevención é un reto constante. Os cambios tecnolóxicos, os novos modelos laborais e os riscos emerxentes obrígannos a seguir avanzando, reforzando a formación, a participación e o compromiso de empresas e traballadores e traballadoras.

Celebrar estes 30 anos é recoñecer o camiño percorrido, pero tamén renovar a nosa responsabilidade para seguir construíndo contornas de traballo cada vez máis seguros, saudables e sostibles para todos.

Neste contexto, merece unha mención especial o Servizo de Información de Prevención de Riscos Laborais da CEC, que se consolidou como unha ferramenta de apoio ao tecido empresarial. A través da información, o asesoramento e o acompañamento próximo, este servizo contribúe de maneira decisiva ao desenvolvemento dunha auténtica cultura preventiva, axudando ás empresas para integrar a prevención na súa xestión diaria como un valor diferencial que nos fortalece, distínguenos e reforza a nosa competitividade.

¡Seguimos!