La nueva ISO 3941:2026 marca un punto de inflexión en la clasificación y abordaje de los incendios, adaptando el marco técnico a los riesgos emergentes derivados de nuevos materiales y tecnologías.

La actualización supera el modelo tradicional basado únicamente en el estado físico del combustible (sólidos, líquidos y gases) e introduce un enfoque más avanzado centrado en el comportamiento térmico y energético del fuego, teniendo en cuenta factores como la densidad energética, la velocidad de propagación y las reacciones térmicas complejas.

Aunque se mantienen las clases tradicionales de incendio (A-F), se revisan y actualizan sus criterios técnicos. Además, la norma incorpora una nueva Clase L, específica para incendios con riesgo electroquímico, especialmente los asociados a baterías de ion-litio, caracterizados por su alta densidad energética y riesgo de “embalamiento térmico”.

Este cambio normativo implica también una revisión de los criterios de intervención: ya no es suficiente la respuesta convencional con extintores estándar, sino que se requieren nuevos protocolos, mayor capacidad de enfriamiento, control de gases tóxicos y formación específica ante riesgos emergentes.

La nueva norma supone, en definitiva, un cambio de paradigma en la seguridad contra incendios, alineando la prevención y la respuesta con la realidad tecnológica actual.

¿Qué es ISO 3941:2026?

  • Es la tercera edición de esta norma internacional publicada por la International Organization for Standardization.

  • Sustituye y actualiza la versión anterior de 2007, que estaba retirada.

  • Su objetivo principal es clasificar los diferentes tipos de incendios según la naturaleza del combustible implicado, para apoyar la elección de equipos de protección contra incendios y las estrategias de extinción.

Aunque la norma en sí misma es corta y técnica, hay consenso en que la principal novedad es la inclusión de una nueva clase de incendios, habitualmente denominada “Clase L”, que se refiere a fuegos que involucran baterías de iones de litio.
Esto responde a la creciente presencia de estos sistemas (vehículos eléctricos, sistemas de almacenamiento energético, dispositivos portátiles, etc.) y sus dinámicas de combustión y emisiones significativamente diferentes a los fuegos tradicionales.

Importancia práctica

Aunque la ISO 3941:2026 no es una ley por sí misma, su clasificación técnica suele servir de base para:

  • Revisiones de reglamentos y normas nacionales y europeas.

  • Planes de autoprotección y evaluación de riesgos.

  • Selección de agentes extintores y diseño de sistemas pasivos y activos.

  • Formación especializada de técnicos en prevención y emergencia.

 

En resumen: ISO 3941:2026 actualiza la clasificación de incendios para reflejar los riesgos contemporáneos, especialmente los asociados a tecnologías modernas como las baterías de litio, lo que tiene impacto directo en la seguridad, formación técnica y diseño de medidas preventivas.